NOTA DE PRENSA
UN ESTUDIO REALIZADO EN ESPAÑA CONCLUYE QUE LOS TRASPLANTES RENALES DE DONANTE VIVO Y GRUPO SANGUÍNEO INCOMPATIBLE PODRÍAN SER SUPERIORES A LOS QUE PROCEDEN DE UN PROGRAMA DE DONACIÓN DE VIDA CRUZADA
En la muestra analizada de 112 casos incompatibles entre 2010 y 2020, la supervivencia del paciente fue más alta en los pacientes del grupo de incompatibilidad ABO frente a los del programa cruzado.
Los investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, autores de esta investigación, piden estudios multicéntricos más amplios para confirmar estos resultados y guiar futuras recomendaciones clínicas.
El estudio se ha presentado en el 55º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), celebrado en Oviedo con la participación de cerca de 1.500 nefrólogos y expertos nacionales e internacionales.
19 de febrero de 2026.- Cuando un paciente necesita un trasplante de riñón, pero su donante vivo no es compatible (por grupo sanguíneo o por anticuerpos), existen dos soluciones. En el trasplante con incompatibilidad de grupo sanguíneo, que es una de las dos estrategias posibles, el paciente recibe el riñón de su donante directo, aunque no compartan grupo sanguíneo, gracias a un tratamiento previo que reduce el riesgo de rechazo e induce la acomodación del órgano. En la otra estrategia, que es la donación cruzada (KPD), las parejas de donante y receptor incompatibles entran en un registro nacional junto con otras y el sistema busca posibles intercambios en lo que se denomina “cruces”: por ejemplo, el donante de la pareja A dona al receptor de la pareja B, y el donante de la pareja B dona al receptor de la pareja A, para que así todos reciban un riñón compatible, aunque no sea el de su propio donante.
En la actualidad, las guías clínicas presentan ambas estrategias como complementarias, e incluso sinérgicas, sin mostrar una clara preferencia general sobre una de las dos, debiendo aplicarse de una manera individual a cada caso. Pues bien, en un estudio realizado por especialistas del Hospital Clínic de Barcelona, la primera de estas dos estrategias ha mostrado resultados en algún aspecto y circunstancia superiores a la segunda, cuando esta última se limita a la incompatibilidad ABO. Dicho de otra forma, los pacientes que recibieron un trasplante renal de donante vivo ABOi tuvieron una tasa de supervivencia del paciente estadísticamente mejor que los que recibieron un trasplante a través del programa nacional cruzado (KPD). En concreto, el trabajo analizó más de 350 trasplantes realizados entre 2010 y 2020, de los que 112 fueron consideraos incompatibles y de ellos se comparó 62 trasplantes ABOi con 50 trasplantes cruzados (KPD), habiendo excluido los que habían entrado en el programa por temas de incompatibilidad HLA.
Los resultados fueron que la mortalidad fue más alta en el grupo KPD, con un 16%, frente al 3,2% en el grupo ABOi, afectando a la pérdida del injerto en un 34% en el grupo KPD frente al 11,3% en el grupo ABOi, pero sólo por muerte de paciente, teniendo ratios similares en la supervivencia del injerto censurada por muerte. No hubo, tampoco diferencias significativas en la tasa de rechazo entre ambos grupos, aunque el perfil inmunológico era más intenso en los del programa de donación cruzada.
Los investigadores concluyen que, en su experiencia, los trasplantes renales de donante vivo con incompatibilidad de grupo sanguíneo podrían ofrecer mejores tasas de supervivencia del paciente que los trasplantes realizados mediante programa cruzado. Sin embargo, inciden en que hay que ser cautos y es necesario realizar más análisis multicéntricos para poder establecer recomendaciones claras en las parejas incompatibles.
Esta investigación se dio a conocer recientemente en el 55º Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), el mayor encuentro sobre la especialidad en nuestro país que reunió en Oviedo a cerca de 1.500 nefrólogos y expertos nacionales e internacionales para debatir sobre el abordaje de las patologías renales, en especial de la Enfermedad Renal Crónica (ERC), y analizar los últimos avances y retos para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad y la calidad de vida de los pacientes.
Para más información:
Gabinete de prensa de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.)
Jesús Herrera / Manuela Hernández (954 62 27 27 / 625 87 27 80)
Para descarga de nota de prensa y resumen del estudio: