NdP SEORL-CCC | El VPH gana terreno al tabaco y al alcohol en el cáncer de orofaringe


NdP SEORL-CCC | El VPH gana terreno al tabaco y al alcohol en el cáncer de orofaringe
NOTA DE PRENSA


EL VPH GANA TERRENO AL TABACO Y AL ALCOHOL EN EL CÁNCER DE OROFARINGE


• Dos estudios presentados en el 77º Congreso Nacional de la SEORL-CCC analizan el cambio epidemiológico de uno de los tumores de cabeza y cuello cuya incidencia más ha aumentado en las últimas décadas

• En una serie de 48 pacientes, el 53,8% fue positivo para p16, marcador empleado para estudiar la asociación del tumor con el VPH, y el porcentaje alcanzó el 92,3% entre quienes no presentaban los factores de riesgo clásicos

• En otra serie española con 154 pacientes, el 35,7% fue p16 positivo: estos pacientes eran más jóvenes, presentaban características tumorales distintas y tenían un mejor pronóstico

• La SEORL-CCC señala que identificar la relación del tumor con el VPH es relevante para orientar el pronóstico y el tratamiento de los pacientes



Madrid, XX de octubre de 2026.- El virus del papiloma humano (VPH) está adquiriendo un peso creciente en el cáncer de orofaringe, un tumor tradicionalmente relacionado con el consumo de tabaco y alcohol que ha experimentado un importante cambio epidemiológico en las últimas décadas. El carcinoma epidermoide de orofaringe representa alrededor de una cuarta parte de los tumores de cabeza y cuello y se desarrolla en la parte de la garganta situada detrás de la boca, fundamentalmente en zonas como las amígdalas y la base de la lengua.

Un estudio presentado en el 77º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha aportado nuevos datos que reflejan ese cambio de perfil. El trabajo, realizado en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, analizó retrospectivamente a 48 pacientes con neoplasia de orofaringe diagnosticados entre 2020 y 2025 y estudió, entre otras variables, su relación con el tabaco y el alcohol y el estado del VPH en las muestras tumorales mediante el análisis de p16.

Los resultados muestran que el 53,8% de los pacientes fue p16 positivo, pero el porcentaje alcanzó el 92,3% entre quienes no presentaban los factores de riesgo clásicos, frente al 34,6% entre quienes sí los tenían. La positividad para p16 se utiliza en este tipo de tumores como marcador para estudiar su asociación con el VPH. De este modo, los resultados de la serie reproducen el patrón epidemiológico descrito en la literatura: el VPH adquiere especial relevancia en un grupo de pacientes que no responde al perfil tradicionalmente vinculado al cáncer de orofaringe.

El estudio encuentra también diferencias en la edad. Los pacientes p16 positivos tenían una edad media de 59,7 años, casi cinco años menos que los p16 negativos, cuya media fue de 64,4 años. Esta diferencia coincide, según los autores, con el perfil descrito en la literatura científica, que sitúa los tumores asociados al VPH en pacientes ligeramente más jóvenes. En cuanto al sexo, el 67,5% de los pacientes analizados eran hombres y el 32,5% mujeres, una distribución que también concuerda con la mayor prevalencia del cáncer de orofaringe entre los varones señalada por los autores.

Los resultados de esta serie son coherentes con el creciente peso que la literatura científica atribuye al VPH en el cáncer de orofaringe. Según la epidemiología recogida por los autores, el virus es responsable actualmente de casi la mitad (47%) de estos tumores, una evolución que está modificando el perfil tradicional de los pacientes, con casos a edades algo más tempranas y sin antecedentes de consumo de tabaco y alcohol.

Los autores señalan además que este cambio epidemiológico presenta implicaciones pronósticas y terapéuticas, de modo que conocer el estado del VPH permite caracterizar mejor la enfermedad y constituye un elemento relevante a la hora de establecer el pronóstico y abordar su tratamiento.

Un perfil clínico y pronóstico diferente
Una segunda investigación presentada en el Congreso analiza desde otra perspectiva el carcinoma de orofaringe relacionado con el VPH. En esta serie, realizada por especialistas del Hospital Universitario Donostia sobre 154 pacientes diagnosticados entre 2018 y 2023, el 35,7% de los tumores fue p16 positivo. El estudio se centra en las diferencias clínicas y pronósticas entre este grupo y los pacientes con tumores p16 negativos.

Los pacientes p16 positivos eran significativamente más jóvenes —63 años de media frente a 68— y presentaban una menor exposición al alcohol. También existían diferencias en las características de los tumores: en el 96,4% de los pacientes p16 positivos se localizaban en las amígdalas o en la base de la lengua, frente al 69,6% de los p16 negativos, y fueron diagnosticados con mayor frecuencia en estadios locorregionales menos avanzados.

Las diferencias se observan también en el pronóstico. A los dos años, la supervivencia global alcanzaba el 78,2% entre los pacientes p16 positivos, frente al 54,5% de los p16 negativos. Además, el estudio comprobó que el estado p16 negativo se mantenía como un factor independiente asociado a un mayor riesgo de mortalidad.

El trabajo introduce además una cautela importante a la hora de establecer la relación del tumor con el VPH. Aunque el p16 se utiliza como marcador de esa posible asociación, un resultado positivo no confirma por sí solo la presencia del virus. De los 27 pacientes p16 positivos a los que se realizó una prueba específica para detectar el VPH, seis —el 22,2%— dieron resultado negativo.



COMUNICACIÓN 20. CARCINOMA DE OROFARINGE Y VPH: ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS Y CORRELACIÓN CON LA EPIDEMIOLOGÍA ACTUAL

Olaia Herrera del Val, Gonzalo Suela Alonso, Tomás Delgado Sánchez, Diego Alejandro Chavarría Chavarría, Maria Cruz Iglesias Moreno

Hospital Clínico San Carlos, Madrid, España

Resumen

Introducción: El carcinoma epidermoide de orofaringe representa alrededor del 25% de los tumores de cabeza y cuello. En las últimas décadas su perfil epidemiológico ha cambiado, ya que no solo el alcohol y el tabaco son factores de riesgo para su origen, sino que el virus del papiloma humano (VPH) ha pasado a ser responsable de casi la mitad (47%) de estos tumores. Este cambio tiene implicaciones pronósticas y terapéuticas relevantes, además de introducir una nueva perspectiva en el perfil de estos pacientes. El objetivo de este trabajo es describir las características de una serie de pacientes recogida en nuestro centro y contrastarlas con la epidemiología actual.

Material y Métodos: Se trata de un estudio descriptivo y retrospectivo de 48 pacientes con neoplasia de orofaringe diagnosticados entre 2020 y 2025. Se analizaron variables epidemiológicas (sexo, edad), factores de riesgo clásicos (tabaco/alcohol) y estado de VPH en las muestras anatomopatológicas mediante el estudio de p16. El análisis es exclusivamente descriptivo dado el tamaño muestral.

Resultados: El 83,3% de los tumores de orofaringe fueron carcinomas epidermoides. La muestra incluyó un 67,5% de varones y 32,5% de mujeres, con una edad media de 64,3 años. El 65,8% tenían factores de riesgo presentes (consumo de tabaco y alcohol), y el 53,8% fueron p16 positivos. Un análisis comparativo mostró que el 92,3% de los pacientes sin factores de riesgo presentaron p16 positivo, frente al 34,6% en el grupo con factores de riesgo. Los pacientes p16 positivos fueron ligeramente más jóvenes (media 59,7 ± 9,5 años) que los p16 negativos (64,4 ± 6,4 años). Se registraron 8 fallecimientos durante el seguimiento, si bien la causa de muerte no fue mayoritariamente de origen tumoral, lo que limita la interpretación de la mortalidad específica por cáncer.

Discusión: Esta serie reproduce los patrones epidemiológicos descritos para el carcinoma de orofaringe, confirmando la asociación entre p16 positivo y ausencia de factores de riesgo clásicos, coherente con una etiología viral del tumor. Además, de acuerdo con la epidemiología descrita en la literatura, los pacientes con tumores p16 positivos son ligeramente más jóvenes que aquellos con factores de riesgo, aunque sigue siendo un cáncer más prevalente en hombres que en mujeres en ambas series. Las principales limitaciones son el tamaño muestral pequeño (ya que es un estudio unicéntrico), y un seguimiento reducido en el tiempo que impide determinar la tasa de supervivencia de estos pacientes de manera comparativa.


COMUNICACIÓN 850. INCIDENCIA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICO-PATOLÓGICAS DEL CARCINOMA OROFARÍNGEO ASOCIADO AL VPH EN UN HOSPITAL TERCIARIO DEL NORTE DE ESPAÑA: IMPLICACIONES CLÍNICAS

Maider Andueza, Paloma Dueñas Grijalba, Walter Lozano Zapata, Marina Elorza Arrizabalaga, Paulina Droppelman Álvarez, Carlos Miguel Chiesa Estomba

Hospital Universitario Donostia, San Sebastian, España

Antecedentes y objetivo: El carcinoma escamoso de orofaringe asociado al virus del papiloma humano (VPH) representa una entidad clínico-patológica diferenciada con potencial mejor pronóstico. En la actualidad, aunque la inmunohistoquímica para p16 se emplea como marcador subrogado de infección por VPH, existe controversia sobre su correlación con la detección molecular del virus. Por lo que este estudio intenta analizar la discordancia entre la expresión de p16 y la detección de VPH mediante PCR, y caracterizar las diferencias clínico-epidemiológicas y pronósticas entre los carcinomas de orofaringe p16-positivos y p16-negativos en un hospital terciario del norte de España.

Material y métodos: Estudio observacional retrospectivo unicéntrico que incluyó pacientes diagnosticados de carcinoma escamoso de orofaringe entre enero de 2018 y diciembre de 2023, de los que se recogieron variables demográficas, hábitos tóxicos, localización tumoral, estadificación TNM, inmunohistoquimica para p16 y PCR-VPH, tratamiento y supervivencia a 2 años.

Resultados: Se incluyeron 154 pacientes (55 p16-positivos, 99 p16-negativos). De los 55 pacientes p16-positivos, se realizó PCR-VPH en 27 (49%), resultando positivo en 21 (77,8%) y negativa en 6 (22,2%). Los pacientes p16-positivos eran significativamente más jóvenes (63 ± 8 vs. 68 ± 8 años; p<0,001), presentaban una menor exposición al alcohol (36,4% vs. 58,6%; p=0,008), mostraban una mayor afectación de la amígdala o la base de la lengua (96,4% vs. 69,6%; p<0,001) y fueron diagnosticados con mayor frecuencia en estadios locorregionales menos avanzados. La supervivencia global a 2 años fue superior en el grupo p16-positivo (78,2% vs. 54,5%, p=0,003). El análisis multivariante demostro que el estado p16-negativo mantuvo su valor pronóstico independiente como factor de riesgo para una mayor mortalidad. (HR=2,21; IC 95%: 1,14-4,28; p=0,019).

Conclusiones: En nuestra área geográfica, solo el 35,7% de los carcinomas escamosos de orofaringe resultan p16-positivos. Además, observamos una discordancia del 22,2% entre la positividad de p16 y la detección de VPH mediante PCR. Aun así, los tumores p16-positivos —especialmente aquellos con PCR-VPH positiva— constituyen una entidad diferenciada, con características clínicas más favorables y mejor pronóstico. En consecuencia, la positividad para p16 se confirma como un factor pronóstico independiente en términos de supervivencia.


Para más información:
Gabinete de Comunicación de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC): Javier Barrera (619 102 554)