NOTA DE PRENSA EMBARGADA (HASTA LAS 19.30 H.)
PEDRO VÁZQUEZ MARÍN EXPLORA EN SU NUEVO LIBRO POR QUÉ UNA MENTIRA PUEDE SEGUIR HACIENDO DAÑO INCLUSO DESPUÉS DE SER ACLARADA
El músico, investigador y exdirector gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla presenta Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño: un ensayo sobre los mecanismos que permiten a una falsedad adquirir credibilidad social y sus consecuencias en la vida de las personas.
La obra examina cómo los prejuicios, la presión del grupo, la repetición y la autoridad de las instituciones pueden convertir información no contrastada en una verdad socialmente aceptada.
Vázquez advierte de que las redes sociales multiplican la velocidad y el alcance de las falsedades y de que la inteligencia artificial añade un nuevo desafío: demostrar que las pruebas auténticas no han sido manipuladas.
Sevilla, 22 de octubre de 2026.- Una mentira puede arruinar la reputación de una persona, alterar sus relaciones personales y cerrar oportunidades profesionales que nunca volverán a presentarse, incluso cuando posteriormente se esclarezcan los hechos. Esta es una de las principales reflexiones que desarrolla Pedro Vázquez Marín en Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño, un ensayo publicado por PDAC Publishing en el que el músico, doctor en Educación e investigador sevillano analiza por qué mentimos, cómo llegan a imponerse determinadas falsedades y qué consecuencias tiene que una sociedad acepte como verdaderas informaciones que no han sido comprobadas.
Una de las tesis centrales de la obra es que las consecuencias de una falsedad son muy reales, aunque los hechos que relata no lo sean. La pérdida de confianza de los compañeros, el deterioro de las relaciones personales o la desaparición de oportunidades profesionales suelen producirse mucho antes de que la información haya sido contrastada. Y una vez producido el daño, no siempre puede revertirse. Una resolución judicial puede esclarecer la situación jurídica, pero no necesariamente reparar una reputación dañada, recuperar un trabajo perdido ni restablecer las relaciones rotas.
Por qué creemos lo que no hemos comprobado
Más allá de las motivaciones de la mentira (“a veces hay miedo, otras, interés, vergüenza o ganas de salir bien parado”), Vázquez se detiene en su ensayo en las condiciones que favorecen la propagación de los bulos. En este sentido, analiza cómo una historia puede adquirir la apariencia de verdad simplemente porque confirma nuestras expectativas, encaja con nuestros prejuicios o proviene de alguien a quien le otorgamos credibilidad.
En este proceso desempeñan un papel fundamental la repetición y la confianza. Cuando varias personas transmiten la misma información, puede dar la impresión de que hay distintas fuentes que la corroboran, aunque todas reproduzcan un único rumor. La intervención de una institución puede reforzar aún más esa apariencia de veracidad, porque habitualmente se presupone que ha verificado lo que comunica.
El ensayo aborda así la responsabilidad de quienes, sin haber originado una falsedad, contribuyen a su difusión. “No es lo mismo inventar deliberadamente una mentira que transmitir una información equivocada, pero reproducir una acusación grave sin comprobarla también puede causar un perjuicio considerable. Cada nueva persona que la comparte amplía su alcance y puede reforzar su credibilidad”, afirma el autor.
Vázquez examina asimismo por qué resulta tan difícil desmontar una mentira una vez que ha alcanzado aceptación social. La información falsa puede arraigarse rápidamente en la opinión de los demás, pero su posterior desmentido no necesariamente logra modificar esa percepción. Muchas personas ni siquiera llegan a conocer la rectificación y otras siguen dando por buena la versión inicial o conservan la sospecha. De este modo, la mentira puede seguir perjudicando a una persona incluso después de haber sido refutada.
La diferencia entre mentir y equivocarse
El libro aborda la mentira desde la filosofía, la psicología, la sociología y la neurociencia, y establece una distinción fundamental entre la falsedad deliberada y otras formas de apartarse de la realidad, como el error, los recuerdos inexactos, las interpretaciones equivocadas o la ficción.
Para Vázquez, la diferencia esencial radica en la intención de engañar. Dos personas pueden recordar de forma distinta una misma conversación y estar sinceramente convencidas de su versión. Eso no convierte necesariamente a ninguna de ellas en mentirosa. La mentira ocurre cuando alguien presenta como verdadero algo que sabe o cree falso, con el propósito de que los demás lo acepten.
Esta distinción resulta especialmente relevante en los capítulos dedicados a la memoria y al autoengaño. El autor explica cómo los recuerdos no funcionan como una grabación exacta de los acontecimientos, sino que se reconstruyen y pueden verse influidos por nuestras expectativas y por las historias que nos contamos sobre nosotros mismos. La repetición de una determinada versión puede llegar a modificar la forma en que recordamos los hechos, aunque eso no implique confundir un recuerdo equivocado con una mentira intencional.
De los rumores cotidianos a la posverdad
Otra de las aportaciones del libro es la conexión entre las pequeñas mentiras individuales y las grandes narrativas sociales. Aunque un rumor que circula en un grupo reducido y una campaña de propaganda tengan dimensiones muy diferentes, ambos pueden apoyarse en mecanismos semejantes: la repetición, la presión del grupo, la confianza en determinadas fuentes y la predisposición a creer aquello que confirma nuestras ideas previas.
Vázquez analiza cómo estas dinámicas adquieren una nueva dimensión en el entorno digital. Las redes sociales han reducido drásticamente el coste de difundir información falsa y han multiplicado su velocidad, alcance y permanencia. Una afirmación puede llegar a miles de personas en cuestión de minutos, permanecer accesible durante años y reaparecer cada vez que alguien busca información sobre una persona.
Los algoritmos de recomendación añaden otro elemento al favorecer la circulación de contenidos que generan interacción. La indignación, el miedo o la sorpresa pueden contribuir así a que determinadas informaciones alcancen una gran difusión con independencia de su veracidad.
El ensayo también aborda los desafíos que plantea la inteligencia artificial. La posibilidad de fabricar imágenes, vídeos o grabaciones de voz extraordinariamente verosímiles facilita nuevas formas de engaño, pero introduce además un problema inverso: que una prueba auténtica pueda ser desacreditada simplemente alegando, sin fundamento, que ha sido generada o manipulada mediante inteligencia artificial.
Frente a este escenario, el autor defiende la importancia de preservar procedimientos fiables para establecer los hechos, contrastar las fuentes y rectificar cuando aparezcan nuevas pruebas. Citando a Arendt, Vázquez señala que la amenaza más profunda de la posverdad no es que proliferen las mentiras, sino que termine por considerar irrelevante la propia distinción entre lo verdadero y lo falso.
Un músico e investigador ante la arquitectura del engaño
Pedro Vázquez Marín es músico, doctor en Educación por la Universidad de Sevilla, con mención internacional, e investigador, con una trayectoria profesional vinculada a la música, la gestión cultural y la educación. Entre 2020 y 2023 ejerció como director gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Es también fundador y editor de PDAC Publishing, sello que ha publicado Siete umbrales de la música, del compositor Tomás Marco, una de las grandes figuras de la música contemporánea española, galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Música, distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Iberoamericano Tomás Luis de Victoria, y director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Bajo este mismo sello publica ahora Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño.
El libro tiene su origen en una experiencia personal del autor, exdirector-gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, quien fue investigado en un procedimiento judicial sobreseído mediante resolución firme en mayo de 2026. Sin embargo, Vázquez ha optado por no escribir memorias ni una reconstrucción de su caso, sino por utilizar esa experiencia como punto de partida para un ensayo sobre los mecanismos individuales y sociales de la mentira y sus mecanismos individuales y sociales.
El propósito del autor es invitar al lector a examinar cuántas de las cosas que da por ciertas ha comprobado realmente y a reconocer la responsabilidad individual y colectiva que implica distinguir entre los hechos, las interpretaciones y las falsedades deliberadas.
La obra se presenta este jueves, 22 de octubre, a las 19:30 horas, en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, en la Casa de los Pinelo (calle Abades, 14, Sevilla). El acto contará con la participación del escritor sevillano Daniel Ruiz García, autor, entre otras, de las novelas La gran ola, con la que obtuvo el Premio Tusquets Editores de Novela en 2016, Maleza, Amigos para siempre y Mosturito, todas ellas publicadas por Tusquets Editores.
La entrada será libre hasta completar el aforo.
DIEZ REFLEXIONES DE PEDRO VÁZQUEZ SOBRE LA MENTIRA
Sobre las redes sociales y los algoritmos
“Los sistemas de recomendación tienden a favorecer aquello que genera interacción, y la indignación, el miedo o la sorpresa son muy eficaces para conseguirla. El resultado es que una mentira ya no necesita un gran aparato de propaganda para alcanzar escala”.
Sobre el lenguaje y el poder
“La mentira no es un fallo en el sistema de transmisión de información. Es ejercer poder sobre otra persona”.
Sobre las mentiras en el amor
"El amor romántico es, con muy poca competencia, el territorio donde más mentimos".
Sobre el peso de los prejuicios
“Si una historia confirma nuestros prejuicios, solemos pedirle menos pruebas. Nos pasa a todos. Precisamente por eso conviene preguntarse si creeríamos lo mismo si el protagonista fuera alguien de nuestro entorno o alguien con quien simpatizamos”.
Sobre la fragilidad de la verdad
"La verdad no es el estado por defecto —es una conquista que requiere esfuerzo, instituciones y personas dispuestas a pagar su precio".
Sobre las condiciones que favorecen la mentira
"No puedes crear un sistema en el que la verdad tiene costos más altos que la alternativa y después preguntarte por qué el otro miente".
Sobre el daño a la reputación
“La reputación también depende de conversaciones en las que uno no está presente. Es difícil defenderse de una información que ni siquiera sabes dónde circula. Y, aunque consigas aclararla, no puedes ir persona por persona corrigiendo todo lo que se dijo”.
Sobre la memoria y la verdad
“Tu memoria no es una cámara que registra. Es un artista que reinterpreta constantemente el pasado al servicio del presente”.
Sobre las mentiras piadosas
"La mentira piadosa que se funda en el autoengaño del bienhechor no es piadosa: es cobardía disfrazada de amor".
Sobre las consecuencias profundas del engaño
"El daño más profundo de la mentira no está en los hechos falsos que instala, sino en lo que hace a la capacidad de quien la recibe para orientarse en la realidad".
Para más información:
Gabinete de Comunicación:
José Antonio García (663 41 00 14) / Jesús Herrera (625 87 27 80)
Para descarga de nota de prensa:
PEDRO VÁZQUEZ MARÍN EXPLORA EN SU NUEVO LIBRO POR QUÉ UNA MENTIRA PUEDE SEGUIR HACIENDO DAÑO INCLUSO DESPUÉS DE SER ACLARADA
El músico, investigador y exdirector gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla presenta Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño: un ensayo sobre los mecanismos que permiten a una falsedad adquirir credibilidad social y sus consecuencias en la vida de las personas.
La obra examina cómo los prejuicios, la presión del grupo, la repetición y la autoridad de las instituciones pueden convertir información no contrastada en una verdad socialmente aceptada.
Vázquez advierte de que las redes sociales multiplican la velocidad y el alcance de las falsedades y de que la inteligencia artificial añade un nuevo desafío: demostrar que las pruebas auténticas no han sido manipuladas.
Sevilla, 22 de octubre de 2026.- Una mentira puede arruinar la reputación de una persona, alterar sus relaciones personales y cerrar oportunidades profesionales que nunca volverán a presentarse, incluso cuando posteriormente se esclarezcan los hechos. Esta es una de las principales reflexiones que desarrolla Pedro Vázquez Marín en Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño, un ensayo publicado por PDAC Publishing en el que el músico, doctor en Educación e investigador sevillano analiza por qué mentimos, cómo llegan a imponerse determinadas falsedades y qué consecuencias tiene que una sociedad acepte como verdaderas informaciones que no han sido comprobadas.
Una de las tesis centrales de la obra es que las consecuencias de una falsedad son muy reales, aunque los hechos que relata no lo sean. La pérdida de confianza de los compañeros, el deterioro de las relaciones personales o la desaparición de oportunidades profesionales suelen producirse mucho antes de que la información haya sido contrastada. Y una vez producido el daño, no siempre puede revertirse. Una resolución judicial puede esclarecer la situación jurídica, pero no necesariamente reparar una reputación dañada, recuperar un trabajo perdido ni restablecer las relaciones rotas.
Por qué creemos lo que no hemos comprobado
Más allá de las motivaciones de la mentira (“a veces hay miedo, otras, interés, vergüenza o ganas de salir bien parado”), Vázquez se detiene en su ensayo en las condiciones que favorecen la propagación de los bulos. En este sentido, analiza cómo una historia puede adquirir la apariencia de verdad simplemente porque confirma nuestras expectativas, encaja con nuestros prejuicios o proviene de alguien a quien le otorgamos credibilidad.
En este proceso desempeñan un papel fundamental la repetición y la confianza. Cuando varias personas transmiten la misma información, puede dar la impresión de que hay distintas fuentes que la corroboran, aunque todas reproduzcan un único rumor. La intervención de una institución puede reforzar aún más esa apariencia de veracidad, porque habitualmente se presupone que ha verificado lo que comunica.
El ensayo aborda así la responsabilidad de quienes, sin haber originado una falsedad, contribuyen a su difusión. “No es lo mismo inventar deliberadamente una mentira que transmitir una información equivocada, pero reproducir una acusación grave sin comprobarla también puede causar un perjuicio considerable. Cada nueva persona que la comparte amplía su alcance y puede reforzar su credibilidad”, afirma el autor.
Vázquez examina asimismo por qué resulta tan difícil desmontar una mentira una vez que ha alcanzado aceptación social. La información falsa puede arraigarse rápidamente en la opinión de los demás, pero su posterior desmentido no necesariamente logra modificar esa percepción. Muchas personas ni siquiera llegan a conocer la rectificación y otras siguen dando por buena la versión inicial o conservan la sospecha. De este modo, la mentira puede seguir perjudicando a una persona incluso después de haber sido refutada.
La diferencia entre mentir y equivocarse
El libro aborda la mentira desde la filosofía, la psicología, la sociología y la neurociencia, y establece una distinción fundamental entre la falsedad deliberada y otras formas de apartarse de la realidad, como el error, los recuerdos inexactos, las interpretaciones equivocadas o la ficción.
Para Vázquez, la diferencia esencial radica en la intención de engañar. Dos personas pueden recordar de forma distinta una misma conversación y estar sinceramente convencidas de su versión. Eso no convierte necesariamente a ninguna de ellas en mentirosa. La mentira ocurre cuando alguien presenta como verdadero algo que sabe o cree falso, con el propósito de que los demás lo acepten.
Esta distinción resulta especialmente relevante en los capítulos dedicados a la memoria y al autoengaño. El autor explica cómo los recuerdos no funcionan como una grabación exacta de los acontecimientos, sino que se reconstruyen y pueden verse influidos por nuestras expectativas y por las historias que nos contamos sobre nosotros mismos. La repetición de una determinada versión puede llegar a modificar la forma en que recordamos los hechos, aunque eso no implique confundir un recuerdo equivocado con una mentira intencional.
De los rumores cotidianos a la posverdad
Otra de las aportaciones del libro es la conexión entre las pequeñas mentiras individuales y las grandes narrativas sociales. Aunque un rumor que circula en un grupo reducido y una campaña de propaganda tengan dimensiones muy diferentes, ambos pueden apoyarse en mecanismos semejantes: la repetición, la presión del grupo, la confianza en determinadas fuentes y la predisposición a creer aquello que confirma nuestras ideas previas.
Vázquez analiza cómo estas dinámicas adquieren una nueva dimensión en el entorno digital. Las redes sociales han reducido drásticamente el coste de difundir información falsa y han multiplicado su velocidad, alcance y permanencia. Una afirmación puede llegar a miles de personas en cuestión de minutos, permanecer accesible durante años y reaparecer cada vez que alguien busca información sobre una persona.
Los algoritmos de recomendación añaden otro elemento al favorecer la circulación de contenidos que generan interacción. La indignación, el miedo o la sorpresa pueden contribuir así a que determinadas informaciones alcancen una gran difusión con independencia de su veracidad.
El ensayo también aborda los desafíos que plantea la inteligencia artificial. La posibilidad de fabricar imágenes, vídeos o grabaciones de voz extraordinariamente verosímiles facilita nuevas formas de engaño, pero introduce además un problema inverso: que una prueba auténtica pueda ser desacreditada simplemente alegando, sin fundamento, que ha sido generada o manipulada mediante inteligencia artificial.
Frente a este escenario, el autor defiende la importancia de preservar procedimientos fiables para establecer los hechos, contrastar las fuentes y rectificar cuando aparezcan nuevas pruebas. Citando a Arendt, Vázquez señala que la amenaza más profunda de la posverdad no es que proliferen las mentiras, sino que termine por considerar irrelevante la propia distinción entre lo verdadero y lo falso.
Un músico e investigador ante la arquitectura del engaño
Pedro Vázquez Marín es músico, doctor en Educación por la Universidad de Sevilla, con mención internacional, e investigador, con una trayectoria profesional vinculada a la música, la gestión cultural y la educación. Entre 2020 y 2023 ejerció como director gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Es también fundador y editor de PDAC Publishing, sello que ha publicado Siete umbrales de la música, del compositor Tomás Marco, una de las grandes figuras de la música contemporánea española, galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Música, distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Iberoamericano Tomás Luis de Victoria, y director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Bajo este mismo sello publica ahora Lo que la mentira esconde. Arquitectura del engaño.
El libro tiene su origen en una experiencia personal del autor, exdirector-gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, quien fue investigado en un procedimiento judicial sobreseído mediante resolución firme en mayo de 2026. Sin embargo, Vázquez ha optado por no escribir memorias ni una reconstrucción de su caso, sino por utilizar esa experiencia como punto de partida para un ensayo sobre los mecanismos individuales y sociales de la mentira y sus mecanismos individuales y sociales.
El propósito del autor es invitar al lector a examinar cuántas de las cosas que da por ciertas ha comprobado realmente y a reconocer la responsabilidad individual y colectiva que implica distinguir entre los hechos, las interpretaciones y las falsedades deliberadas.
La obra se presenta este jueves, 22 de octubre, a las 19:30 horas, en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, en la Casa de los Pinelo (calle Abades, 14, Sevilla). El acto contará con la participación del escritor sevillano Daniel Ruiz García, autor, entre otras, de las novelas La gran ola, con la que obtuvo el Premio Tusquets Editores de Novela en 2016, Maleza, Amigos para siempre y Mosturito, todas ellas publicadas por Tusquets Editores.
La entrada será libre hasta completar el aforo.
DIEZ REFLEXIONES DE PEDRO VÁZQUEZ SOBRE LA MENTIRA
Sobre las redes sociales y los algoritmos
“Los sistemas de recomendación tienden a favorecer aquello que genera interacción, y la indignación, el miedo o la sorpresa son muy eficaces para conseguirla. El resultado es que una mentira ya no necesita un gran aparato de propaganda para alcanzar escala”.
Sobre el lenguaje y el poder
“La mentira no es un fallo en el sistema de transmisión de información. Es ejercer poder sobre otra persona”.
Sobre las mentiras en el amor
"El amor romántico es, con muy poca competencia, el territorio donde más mentimos".
Sobre el peso de los prejuicios
“Si una historia confirma nuestros prejuicios, solemos pedirle menos pruebas. Nos pasa a todos. Precisamente por eso conviene preguntarse si creeríamos lo mismo si el protagonista fuera alguien de nuestro entorno o alguien con quien simpatizamos”.
Sobre la fragilidad de la verdad
"La verdad no es el estado por defecto —es una conquista que requiere esfuerzo, instituciones y personas dispuestas a pagar su precio".
Sobre las condiciones que favorecen la mentira
"No puedes crear un sistema en el que la verdad tiene costos más altos que la alternativa y después preguntarte por qué el otro miente".
Sobre el daño a la reputación
“La reputación también depende de conversaciones en las que uno no está presente. Es difícil defenderse de una información que ni siquiera sabes dónde circula. Y, aunque consigas aclararla, no puedes ir persona por persona corrigiendo todo lo que se dijo”.
Sobre la memoria y la verdad
“Tu memoria no es una cámara que registra. Es un artista que reinterpreta constantemente el pasado al servicio del presente”.
Sobre las mentiras piadosas
"La mentira piadosa que se funda en el autoengaño del bienhechor no es piadosa: es cobardía disfrazada de amor".
Sobre las consecuencias profundas del engaño
"El daño más profundo de la mentira no está en los hechos falsos que instala, sino en lo que hace a la capacidad de quien la recibe para orientarse en la realidad".
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Gabinete de Comunicación:
José Antonio García (663 41 00 14) / Jesús Herrera (625 87 27 80)
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