NOTA DE PRENSA/ UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA- UNA PLANTA PIONERA QUE INTEGRA ENERGÍA SOLAR Y MICROHIDRÁULICA DEMUESTRA EL POTENCIAL PARA EL REGADÍO DE LA COMBINACIÓN DE VARIAS FUENTES DE ENERGÍA RENOVABLE


NOTA DE PRENSA/ UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA- UNA PLANTA PIONERA QUE INTEGRA ENERGÍA SOLAR Y MICROHIDRÁULICA DEMUESTRA EL POTENCIAL PARA EL REGADÍO DE LA COMBINACIÓN DE VARIAS FUENTES DE ENERGÍA RENOVABLE
NOTA DE PRENSA

UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA

UNA PLANTA PIONERA QUE INTEGRA ENERGÍA SOLAR Y MICROHIDRÁULICA DEMUESTRA EL POTENCIAL PARA EL REGADÍO DE LA COMBINACIÓN DE VARIAS FUENTES DE ENERGÍA RENOVABLE

El proyecto europeo HY4RES presentó en un Open Day celebrado en el Centro IFAPA Las Torres los resultados provisionales de una instalación innovadora, concebida para avanzar hacia el autoconsumo energético en el regadío.

FERAGUA, la Universidad de Córdoba y la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir lideran la participación andaluza en esta iniciativa europea, que integra energías renovables, inteligencia artificial y monitorización inteligente.


Sevilla, 9 de junio de 2026. Reducir la factura eléctrica del regadío sin renunciar a la eficiencia en el uso del agua es uno de los grandes retos de la agricultura actual. Con ese objetivo nació HY4RES, un proyecto europeo que ha presentado los resultados provisionales de su planta piloto para regadío durante un Open Day celebrado en el Centro IFAPA Las Torres, en Alcalá del Río (Sevilla). La instalación, ubicada en la zona regable del Valle Inferior del Guadalquivir, constituye una experiencia pionera en Europa al integrar en un mismo sistema de riego dos fuentes renovables de energía —solar fotovoltaica y microhidráulica— para abastecer una estación de rebombeo y avanzar hacia modelos de autoconsumo energético.

En concreto, la planta combina una instalación fotovoltaica de 21,8 kWp, formada por 40 paneles solares, con una turbina microhidráulica de 9,2 kW capaz de aprovechar la energía generada por la propia red hidráulica durante el llenado de la balsa. El sistema incorpora además sensores inteligentes, herramientas de monitorización y una plataforma de validación basada en inteligencia artificial que permite optimizar simultáneamente el uso del agua y de la energía.

Aunque todavía al inicio de la campaña de riego, la instalación está demostrando su utilidad para reducir costes energéticos, mejorar la eficiencia operativa y disminuir la huella de carbono de las explotaciones agrarias a través de la combinación de distintas fuentes renovables. Y todo ello en un contexto de gran presión medioambiental sobre el regadío y en el que el coste de la electricidad se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan la rentabilidad del sector. Sólo en Andalucía, la factura energética de este sector supera los 200 millones de euros anuales.

Financiado por el programa Interreg Atlantic Area y dotado con un presupuesto global de 3,2 millones de euros, HY4RES reúne a entidades de España, Portugal, Francia e Irlanda para impulsar soluciones innovadoras basadas en la integración de energías renovables, la gestión inteligente y el análisis de datos para su aplicación no solo en el regadío, sino en otros sectores estratégicos como la acuicultura, el ámbito portuario y el sector doméstico.

La jornada contó con la participación del secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera; la directora técnica de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Nuria Jiménez Gutiérrez; la presidenta del IFAPA, Marta Bosquet Aznar; y el presidente de FERAGUA, José Manuel Cepeda Sanz. Todos ellos coincidieron en la importancia de la apuesta por la innovación y las energías renovables para mejorar la eficiencia hídrica y energética del regadío.

Asimismo, intervinieron investigadores de la Universidad de Córdoba, responsables de la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir, representantes de la Agencia Andaluza de la Energía, empresas tecnológicas y usuarios finales del proyecto, que destacaron que el modelo desarrollado puede contribuir a acelerar la transición energética del regadío, reforzar su competitividad y reducir la dependencia de las explotaciones respecto a la volatilidad de los mercados eléctricos, abriendo el camino hacia una agricultura más eficiente, sostenible y resiliente.

Para más información: José Antonio García Andrés