NOTA DE PRENSA: JÓVENES, AGRICULTORES Y SOBRADAMENTE PREPARADOS: LOS JASP QUE NECESITA LA ECONOMÍA RURAL ANDALUZA


NOTA DE PRENSA: JÓVENES, AGRICULTORES Y SOBRADAMENTE PREPARADOS: LOS JASP QUE NECESITA LA ECONOMÍA RURAL ANDALUZA
NOTA DE PRENSA

JÓVENES, AGRICULTORES Y SOBRADAMENTE PREPARADOS: LOS JASP QUE NECESITA LA ECONOMÍA RURAL ANDALUZA

Solo el 8,9% de los titulares de explotaciones agrarias en España tiene menos de 41 años, mientras que el 41,3% supera los 65 años

Por cada agricultor joven hay casi cinco agricultores próximos o ya en edad de jubilación

Los participantes en el Foro AgroGO! alertan de la falta de jóvenes agricultores amenaza el equilibrio demográfico, el empleo y la actividad económica de cientos de municipios andaluces

Coinciden en que el relevo generacional exige garantía de agua, explotaciones rentables, estimación social y oportunidades de desarrollo profesional para los jóvenes


Granada, 2 de julio de 2026.- El futuro del campo andaluz no depende sólo de la garantía de agua, depende también de las personas y, más concretamente, de que haya jóvenes interesados en dedicarse a la agricultura. Sin embargo, el interés de los jóvenes está vinculado a las oportunidades de desarrollo profesional y estas dependen de la rentabilidad de las explotaciones y en consecuencia de la garantía y disponibilidad de los recursos necesarios para hacer una agricultura competitiva.

Esa ha sido una de las principales conclusiones alcanzadas hoy en el Foro AgroGO! 2026 celebrado en Benalúa de las Villas (Granada), donde representantes de cooperativas, comunidades de regantes, administraciones públicas y expertos del sector han coincidido en señalar que el relevo generacional constituye uno de los mayores desafíos estratégicos para la agricultura andaluza y para la propia sostenibilidad económica y social del medio rural.

Durante el encuentro, los participantes han advertido de que el envejecimiento de la población agraria amenaza la continuidad de miles de explotaciones. Las últimas cifras oficiales muestran que apenas el 8,9% de los titulares de explotaciones agrarias en España tiene menos de 41 años, mientras que el 41,3% supera los 65 años, una proporción significativamente superior a la media de la Unión Europea. La proporción es preocupante: por cada agricultor joven hay casi cinco agricultores próximos o ya en edad de jubilación. En Andalucía, casi cuatro de cada diez responsables de explotaciones agrarias tienen más de 65 años, la edad media del agricultor alcanza los 60 años y sólo el 9,7% de los agricultores andaluces tiene menos de 40 años.

Este desequilibrio refleja la dificultad creciente para incorporar nuevas generaciones a la actividad agraria y garantizar la continuidad de las explotaciones familiares que vertebran buena parte del territorio rural español. Los participantes han coincidido en señalar que la falta de atractivo de la agricultura para los jóvenes puede tener un impacto sobre el medio rural que trasciende la dimensión puramente económica. La falta de relevo generacional compromete también la cohesión territorial y el equilibrio demográfico de amplias zonas rurales andaluzas, donde la actividad agraria sigue siendo uno de los principales motores económicos y sociales. Cada explotación que desaparece supone menos empleo, menos actividad económica y menos oportunidades para fijar población en municipios que ya afrontan importantes retos demográficos. De hecho, más del 30% de los municipios andaluces pierde población joven desde hace más de una década, según las estadísticas demográficas.

Sin embargo, el diagnóstico compartido durante el foro ha estado acompañado también de un mensaje de optimismo. Los participantes han defendido que la agricultura podría contar hoy con una generación de jóvenes extraordinariamente preparada para liderar la transformación del sector. Agricultores y agricultoras con mayor nivel de formación, capacidad empresarial, conocimientos tecnológicos y sensibilidad hacia la sostenibilidad que cualquier generación anterior. En este sentido, se ha destacado que la digitalización, la agricultura de precisión, la inteligencia artificial aplicada a la gestión de explotaciones y las nuevas tecnologías de riego y monitorización podrían ser reclamos atractivos para una nueva generación interesada por la tecnología y la innovación.

No obstante, los participantes han advertido de que el principal problema no es la falta de vocaciones, sino las barreras que hacen que la agricultura resulte poco atractiva incluso para quienes han crecido vinculados al campo y disponen de una explotación familiar sobre la que continuar su actividad. La incertidumbre sobre la rentabilidad de las explotaciones, la volatilidad de los precios en origen, el incremento constante de los costes de producción, la creciente dependencia de la disponibilidad de agua, los efectos del cambio climático, el exceso de cargas burocráticas y la percepción de una profesión exigente y escasamente reconocida socialmente hacen que muchos jóvenes opten por desarrollar su carrera profesional fuera del sector agrario.

En este sentido, han subrayado que la garantía de agua constituye un elemento esencial para facilitar el relevo generacional. Resulta difícil que un joven decida invertir su futuro profesional en una explotación agraria si no existen certezas suficientes sobre la disponibilidad de recursos hídricos que permitan asegurar su viabilidad económica a medio y largo plazo. Por ello, durante el encuentro, los participantes han defendido la necesidad de abordar de forma simultánea los desafíos del agua y del relevo generacional, reforzando las inversiones en infraestructuras hidráulicas, modernización de regadíos, digitalización y mejora de la eficiencia en el uso de los recursos.

Participantes en el Foro
La jornada ha contado con la participación de Fulgencio Torres Moral, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía; Francisco Javier Ureña Gutiérrez, director técnico adjunto de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir; Jesús de Alonso López-Cantarero, secretario de la Comunidad de Regantes Canal de Albolote; Ana Loaiza Gallego, abogada especializada en comunidades de regantes y derecho de aguas; y Eduardo Valverde Granados, director general de Conde de Benalúa S.C.A., en una mesa redonda moderada por Mari Carmen Álvarez Toro, subdirectora de Cooperativas Agro-alimentarias de Granada. El encuentro ha sido inaugurado por Amador Carmona, director comercial de Caixabank en Granada y Jaén, y clausurado por María del Carmen Reyes Ruiz, delegada territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Granada.

Tras exponer la necesidad de hacer más atractiva la actividad agraria para las nuevas generaciones, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres Moral, defendió que el primer paso pasa por mejorar la imagen del sector y garantizar explotaciones rentables. "Lo primero que tenemos que hacer es dignificar el sector. Si no hay rentabilidad, ¿qué joven va a querer venir al campo?", afirmó. Torres subrayó que el agricultor del futuro debe ser un auténtico empresario, capaz de gestionar su explotación apoyándose en la digitalización, las nuevas tecnologías y la eficiencia. "Hoy podemos controlar una explotación desde el teléfono móvil, optimizar el trabajo y ser mucho más eficientes. Tenemos la tecnología, pero también tenemos que acompañar a los jóvenes en ese proceso", señaló. Asimismo, insistió en que la disponibilidad de recursos hídricos constituye un elemento decisivo para atraer talento al medio rural: "Donde hay agua se crea riqueza, hay estabilidad y resulta mucho más fácil atraer a jóvenes". En este sentido, reclamó una mayor colaboración entre las administraciones responsables del agua y el propio sector agrario para diseñar soluciones conjuntas.

El director general de Conde de Benalúa S.C.A., Eduardo Valverde, incidió en que el relevo generacional también exige abordar el problema del tamaño y la rentabilidad de las explotaciones. Según explicó, actualmente "el 20% de los productores genera el 80% de la producción, mientras que el 80% restante produce únicamente el 20%", una realidad que, a su juicio, refleja la necesidad de ganar dimensión empresarial. "Un agricultor no puede sostenerse con 12.000 euros al año. Así es imposible que un joven considere atractivo dedicarse a esta actividad", afirmó. Valverde defendió que el relevo generacional debe ir acompañado de explotaciones económicamente viables y competitivas frente a otros países productores. Además, destacó el papel de la innovación tecnológica para reducir la incertidumbre en la toma de decisiones: "Estamos implantando sistemas tecnológicos que permiten aportar información, reducir riesgos y ofrecer al agricultor más seguridad para gestionar su explotación".

Por su parte, el director técnico adjunto de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Francisco Javier Ureña, explicó que la seguridad hídrica debe afrontarse desde una doble perspectiva: la coyuntural, mediante los planes especiales de sequía, y la estructural, a través de nuevas infraestructuras y de la planificación hidrológica. Recordó que la cuenca del Guadalquivir arrastra un déficit superior a los 200 hectómetros cúbicos y que el actual Plan Hidrológico contempla actuaciones como las presas de San Calixto y el recrecimiento del Agrio para aumentar la disponibilidad de recursos. También destacó que desde los años noventa las precipitaciones han descendido un 6% y las aportaciones de agua un 14%, lo que obliga a mejorar la capacidad de regulación. Ureña puso igualmente en valor las inversiones realizadas mediante los PERTE para modernizar las comunidades de regantes: "Las ayudas al telecontrol, la eficiencia energética y la modernización del riego han supuesto un salto cualitativo. Hoy contamos con comunidades de regantes muy preparadas, con gente joven y con una enorme capacidad para seguir innovando".

En la misma línea, el secretario de la Comunidad de Regantes Canal de Albolote, Jesús de Alonso López-Cantarero, defendió que la modernización del regadío es imprescindible para garantizar el futuro del sector. "La eficiencia en el riego es fundamental, pero los planes hidrológicos contemplan inversiones que después no se ejecutan. Apenas se ha desarrollado una parte muy pequeña de las actuaciones previstas", lamentó. También reclamó una mayor flexibilidad administrativa para adaptar las concesiones de agua a la evolución de los cultivos y destacó el impacto positivo de los proyectos de digitalización financiados con fondos europeos. "Tenemos que hacer atractiva la agricultura para los jóvenes dotándoles de infraestructuras, herramientas digitales y sistemas de control que les permitan trabajar con mayor eficiencia y seguridad", afirmó.

Por último, la abogada especializada en comunidades de regantes y derecho de aguas, Ana Loaiza Gallego, puso el foco en las dificultades jurídicas que encuentran quienes desean incorporarse a la actividad agraria. "El primer problema al que se enfrenta un joven agricultor es la falta de seguridad jurídica sobre los derechos de agua", explicó. Según indicó, la complejidad del régimen concesional, la rigidez de los procedimientos y la larga duración de las tramitaciones generan una elevada incertidumbre para quienes pretenden invertir en una explotación. "Muchos procedimientos tardan años en resolverse y, además, existe incertidumbre sobre el resultado final, ya que la Administración revisa íntegramente el derecho concesional antes de adoptar una decisión. Esa inseguridad dificulta enormemente la incorporación de nuevos agricultores", concluyó.

Con el patrocinio de AgroBank
La IV edición del Foro AgroGO! se desarrollará durante 2026 en distintas provincias andaluzas para analizar los grandes retos estructurales del agro andaluz, vinculados tanto a la garantía hídrica como al relevo generacional y la sostenibilidad futura del sector. Jaén ha sido elegida como sede de esta primera jornada por representar uno de los territorios más sensibles a los desafíos de planificación hídrica y disponibilidad de agua para cultivos permanentes.

AgroBank, compromiso financiero, social y de innovación con el sector agro
AgroBank, la línea de negocio agro de CaixaBank, es la primera entidad financiera del sector agroalimentario en España por presencia de oficinas y cuota de mercado. Presta servicio a más de 524.000 clientes, por lo que más de uno de cada dos agricultores y ganaderos de España es cliente de AgroBank. Su propuesta de valor supone un compromiso con el mundo rural desde los puntos de vista financiero, social y de innovación, articulado a través de tres ejes.

En el eje financiero, la apuesta de AgroBank por el sector agroalimentario ha supuesto que, en 2025, facilitara al conjunto de la cadena agroalimentaria más de 41.600 millones de euros en financiación. La línea de negocio de CaixaBank especializada en el sector agroalimentario cuenta con 1.140 oficinas y gestores especializados distribuidos en toda España, con presencia en todas las provincias, especialmente en municipios rurales.

En el eje social y en línea con su apuesta por el mundo rural, AgroBank está profundamente implicado en ayudar a superar algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta el sector. Para afrontar el necesario relevo generacional, AgroBank ha puesto en marcha junto al Basque Culinary Center la iniciativa ‘Impulso Agro’, dirigida a visibilizar a jóvenes que, a través de su trabajo y sus proyectos, están contribuyendo a su transformación del sector agroalimentario español.

Del mismo modo, AgroBank muestra su apoyo a la diversidad y al papel de la mujer rural, a través de distintas iniciativas entre las que destacan el programa de mentoring ‘Crecemos Juntas’ en colaboración con el Ministerio de Agricultura, o la Cátedra ‘Mujer, Empresa y Mundo Rural’ con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). También, la entidad cuenta con la Cátedra AgroBank de la Universidad de Lleida, desde la que impulsa y apoya la investigación y la transferencia de conocimiento entre los ecosistemas académico y el empresarial.

Y, por último, un eje de innovación y sostenibilidad con los que ayudar a impulsar la transformación del sector. En este sentido, AgroBank ha lanzado una nueva edición de ‘AgroBank Tech Digital INNovation’, el mayor programa de aceleración de startups para el sector agroalimentario. Con esta iniciativa la entidad se posiciona como el principal referente para ofrecer al sector soluciones tecnológicas.

Y para apoyar toda esta oferta de valor, la entidad ha lanzado AgroBank HUB, una plataforma digital para clientes y no clientes que tiene como objetivo contribuir a la transformación del campo español, impulsar la innovación, la sostenibilidad y reforzar la comunicación entre los distintos agentes del sector.

Para más información: José Antonio García Andrés / 663 410 014