NOTA DE PRENSA
FERAGUA RECHAZA QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO SIRVA DE EXCUSA PARA REDUCIR LAS DOTACIONES DE RIEGO EN EL GUADALETE-BARBATE
La Asociación reclama una planificación basada en un mix hídrico equilibrado y en nuevas infraestructuras, y advierte de que reducir concesiones supone restar competitividad al regadío sin resolver el déficit de recursos
FERAGUA RECHAZA QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO SIRVA DE EXCUSA PARA REDUCIR LAS DOTACIONES DE RIEGO EN EL GUADALETE-BARBATE
La Asociación reclama una planificación basada en un mix hídrico equilibrado y en nuevas infraestructuras, y advierte de que reducir concesiones supone restar competitividad al regadío sin resolver el déficit de recursos
Sevilla, 24 de julio de 2026. Feragua ha presentado sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica del Guadalete-Barbate (2028-2033), en las que rechaza expresamente que la adaptación al cambio climático se traduzca en una reducción generalizada de las dotaciones o de las concesiones de agua para regadío y exige que la planificación se apoye en un auténtico mix hídrico equilibrado, combinando aguas superficiales y subterráneas, reutilización, desalación, recarga de acuíferos e infraestructuras de regulación y transporte. “Ninguna de estas herramientas, por sí sola, puede resolver los desafíos del futuro, pero todas ellas, adecuadamente coordinadas, permiten incrementar la disponibilidad de recursos sin necesidad de sacrificar la competitividad del regadío”, afirma el presidente de Feragua, José Manuel Cepeda.
Feragua considera que la planificación hidrológica no debe asumir la escasez como un escenario inevitable al que simplemente haya que adaptarse mediante recortes. Al contrario, entiende que el objetivo de la política hidráulica debe ser aumentar la capacidad del sistema para responder a las nuevas condiciones climáticas, reforzando la resiliencia frente a sequías e inundaciones y garantizando la seguridad hídrica de los distintos usos. “La respuesta al previsible incremento de las necesidades hídricas no puede consistir en reducir el agua disponible para quienes ya la utilizan de forma eficiente, sino en incrementar la garantía del sistema”, explica Cepeda, para quien asumir como solución el reparto de una cantidad cada vez menor de agua equivale “a resignarse al problema, en lugar de combatirlo”. “Si las previsiones apuntan a una mayor irregularidad de las precipitaciones y a una reducción de las aportaciones naturales, la respuesta debe ser precisamente reforzar las infraestructuras capaces de almacenar, transportar, reutilizar y optimizar el agua disponible”, afirma con rotundidad.
Por ello, las alegaciones solicitan que el futuro Programa de Medidas incorpore actuaciones concretas orientadas a incrementar la disponibilidad de recursos y mejorar la gestión del sistema. Entre ellas destacan las obras de regulación y contención de avenidas del río Álamo; la conexión del embalse de Bornos con Guadalcacín para evitar que parte de los recursos disponibles se pierdan por vertidos sin aprovechamiento; la puesta en marcha de un Plan de Balsas de Riego con cofinanciación pública; y un programa específico de reutilización de aguas regeneradas destinado al regadío, con objetivos cuantificados y compromisos de inversión. Asimismo, Feragua reclama actuaciones para mejorar el funcionamiento de la EDAR de Jerez, cuyos vertidos afectan a más de 13.000 hectáreas de regadío situadas aguas abajo del azud de El Portal, al tiempo que solicita que todas las actuaciones previstas cuenten con financiación suficiente, un calendario de ejecución realista y un compromiso efectivo por parte de las administraciones responsables.
Inseguridad jurídica
En definitiva, Feragua solicita eliminar del documento de la planificación cualquier planteamiento que permita imponer minoraciones uniformes por la mera invocación de escenarios futuros de cambio climático, de modo que el déficit hídrico estructural de la demarcación, estimado en 6,18 hm³ anuales, no pueda ser afrontado mediante reducciones automáticas o generalizadas de concesiones, novaciones o dotaciones. "Reducir dotaciones es mermar capacidad productiva de un sector que ya ha realizado un enorme esfuerzo de modernización y eficiencia", resume Cepeda.
En sus alegaciones, Feragua señala, además, que la posibilidad de reducir dotaciones apelando al cambio climático generaría una notable inseguridad jurídica para los titulares de aprovechamientos legalmente reconocidos, al introducir incertidumbre sobre derechos concesionales consolidados. Por ello, reclama que el documento preserve expresamente dichos derechos y que cualquier adaptación futura se base en criterios objetivos, técnicamente justificados y acompañados de inversiones que permitan incrementar la oferta de recursos.
Para Feragua, la adaptación al cambio climático exige una política hidráulica más ambiciosa y no más restrictiva. "La respuesta no puede ser repartir menos agua, sino conseguir que haya más agua disponible, y ese debe ser el principio que inspire la planificación hidrológica del Guadalete-Barbate durante el próximo ciclo”, concluye Cepeda, para quien “combatir la escasez repartiendo menos agua es como combatir los apagones exigiendo a los usuarios de la red eléctrica que no enciendan las luces ni utilicen los aparatos eléctricos”.
Para más información:
José Antonio García Andrés
663410014
Feragua considera que la planificación hidrológica no debe asumir la escasez como un escenario inevitable al que simplemente haya que adaptarse mediante recortes. Al contrario, entiende que el objetivo de la política hidráulica debe ser aumentar la capacidad del sistema para responder a las nuevas condiciones climáticas, reforzando la resiliencia frente a sequías e inundaciones y garantizando la seguridad hídrica de los distintos usos. “La respuesta al previsible incremento de las necesidades hídricas no puede consistir en reducir el agua disponible para quienes ya la utilizan de forma eficiente, sino en incrementar la garantía del sistema”, explica Cepeda, para quien asumir como solución el reparto de una cantidad cada vez menor de agua equivale “a resignarse al problema, en lugar de combatirlo”. “Si las previsiones apuntan a una mayor irregularidad de las precipitaciones y a una reducción de las aportaciones naturales, la respuesta debe ser precisamente reforzar las infraestructuras capaces de almacenar, transportar, reutilizar y optimizar el agua disponible”, afirma con rotundidad.
Por ello, las alegaciones solicitan que el futuro Programa de Medidas incorpore actuaciones concretas orientadas a incrementar la disponibilidad de recursos y mejorar la gestión del sistema. Entre ellas destacan las obras de regulación y contención de avenidas del río Álamo; la conexión del embalse de Bornos con Guadalcacín para evitar que parte de los recursos disponibles se pierdan por vertidos sin aprovechamiento; la puesta en marcha de un Plan de Balsas de Riego con cofinanciación pública; y un programa específico de reutilización de aguas regeneradas destinado al regadío, con objetivos cuantificados y compromisos de inversión. Asimismo, Feragua reclama actuaciones para mejorar el funcionamiento de la EDAR de Jerez, cuyos vertidos afectan a más de 13.000 hectáreas de regadío situadas aguas abajo del azud de El Portal, al tiempo que solicita que todas las actuaciones previstas cuenten con financiación suficiente, un calendario de ejecución realista y un compromiso efectivo por parte de las administraciones responsables.
Inseguridad jurídica
En definitiva, Feragua solicita eliminar del documento de la planificación cualquier planteamiento que permita imponer minoraciones uniformes por la mera invocación de escenarios futuros de cambio climático, de modo que el déficit hídrico estructural de la demarcación, estimado en 6,18 hm³ anuales, no pueda ser afrontado mediante reducciones automáticas o generalizadas de concesiones, novaciones o dotaciones. "Reducir dotaciones es mermar capacidad productiva de un sector que ya ha realizado un enorme esfuerzo de modernización y eficiencia", resume Cepeda.
En sus alegaciones, Feragua señala, además, que la posibilidad de reducir dotaciones apelando al cambio climático generaría una notable inseguridad jurídica para los titulares de aprovechamientos legalmente reconocidos, al introducir incertidumbre sobre derechos concesionales consolidados. Por ello, reclama que el documento preserve expresamente dichos derechos y que cualquier adaptación futura se base en criterios objetivos, técnicamente justificados y acompañados de inversiones que permitan incrementar la oferta de recursos.
Para Feragua, la adaptación al cambio climático exige una política hidráulica más ambiciosa y no más restrictiva. "La respuesta no puede ser repartir menos agua, sino conseguir que haya más agua disponible, y ese debe ser el principio que inspire la planificación hidrológica del Guadalete-Barbate durante el próximo ciclo”, concluye Cepeda, para quien “combatir la escasez repartiendo menos agua es como combatir los apagones exigiendo a los usuarios de la red eléctrica que no enciendan las luces ni utilicen los aparatos eléctricos”.
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José Antonio García Andrés
663410014