El diagnóstico precoz y la inmunoterapia transforman la supervivencia de los pacientes con melanoma, el tumor de piel cuya incidencia sigue creciendo por malos hábitos de exposición al sol


El diagnóstico precoz y la inmunoterapia transforman la supervivencia de los pacientes con melanoma, el tumor de piel cuya incidencia sigue creciendo por malos hábitos de exposición al sol
NOTA DE PRENSA
23 de mayo, Día Mundial del Melanoma



EL DIAGNÓSTICO PRECOZ Y LA INMUNOTERAPIA TRANSFORMAN LA SUPERVIVENCIA DE LOS PACIENTES CON MELANOMA, EL TUMOR DE PIEL CUYA INCIDENCIA SIGUE CRECIENDO POR MALOS HÁBITOS DE EXPOSICIÓN AL SOL



• El melanoma ya no es el tumor cutáneo con escasas opciones terapéuticas que era hace apenas una década. Gracias al diagnóstico precoz, la inmunoterapia y el desarrollo de tratamientos dirigidos cada vez más personalizados, la supervivencia y la calidad de vida de muchos pacientes han cambiado de manera radical

• Sin embargo, su incidencia continúa aumentando año tras año, impulsada principalmente por hábitos inadecuados de exposición solar y por una percepción social del bronceado todavía muy alejada de la evidencia científica

• Se estima que este año se diagnosticarán en España alrededor de 8.074 nuevos casos de melanoma cutáneo, consolidando la tendencia ascendente observada durante las últimas décadas. En Andalucía las previsiones apuntan a más de un millar de nuevos diagnósticos

• Desde la SAOM se insiste en que la fotoprotección debe entenderse como un conjunto de medidas y no únicamente como el uso puntual de crema solar y apela a seguir impulsando políticas públicas que faciliten espacios con sombra en zonas recreativas, deportivas y escolares, especialmente en una comunidad como Andalucía, donde la intensidad solar es elevada durante buena parte del año



Viernes, 22 de mayo de 2026.-
Con motivo del Día Mundial del Melanoma, la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) quiere hacer un llamamiento a la prevención, la fotoprotección responsable y la vigilancia de los cambios en la piel, recordando que gran parte de los casos de melanoma podrían evitarse mediante hábitos saludables y un adecuado control de los factores de riesgo.

Según las estimaciones recogidas en el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica y la Red Española de Registros de Cáncer, este año se diagnosticarán en España alrededor de 8.074 nuevos casos de melanoma cutáneo, consolidando la tendencia ascendente observada durante las últimas décadas. En Andalucía las previsiones apuntan a más de un millar de nuevos diagnósticos para este año, manteniéndose también el incremento progresivo de los tumores cutáneos asociado al envejecimiento poblacional, la exposición acumulada a la radiación ultravioleta y determinados hábitos sociales relacionados con el ocio y el bronceado.

El Dr. Miguel Ángel Berciano Guerrero, coordinador del Grupo de Trabajo de Melanomas de la SAOM, explica que “la prevención del melanoma se resume en dos frentes muy claros: cómo nos exponemos al sol y qué hacemos con las fuentes artificiales de radiación”. En este sentido, recuerda que la Organización Mundial de la Salud clasifica las cabinas de bronceado como carcinógeno directo y advierte de que “si hubiera que priorizar una medida radical y efectiva, sería evitar por completo las cabinas de bronceado”.

Este oncólogo médico del Hospital Regional Universitario de Málaga insiste además en que la fotoprotección debe entenderse como un conjunto de medidas y no únicamente como el uso puntual de crema solar. “El fotoprotector no es un escudo mágico”, subraya. “La mejor protección es la física: buscar la sombra, evitar la exposición prolongada en las horas centrales del día, utilizar gorras, gafas homologadas y ropa adecuada”. En este sentido, desde la SAOM se considera necesario seguir impulsando políticas públicas que faciliten espacios con sombra en zonas recreativas, deportivas y escolares, especialmente en una comunidad como Andalucía, donde la intensidad solar es elevada durante buena parte del año.

La sociedad científica recuerda además que el daño solar es acumulativo y que la piel “tiene memoria”. De hecho, las quemaduras solares durante la infancia y la adolescencia se asocian a un incremento significativo del riesgo de desarrollar melanoma en la edad adulta. “Sabemos que las quemaduras solares en la infancia duplican el riesgo de padecer melanoma años después”, señala el Dr. Berciano, quien considera fundamental reforzar la educación sanitaria desde edades tempranas y promover hábitos saludables tanto en colegios como en actividades extraescolares al aire libre.

El falso mito del bronceado saludable

Aunque las campañas de prevención han mejorado el conocimiento social sobre los riesgos de la radiación ultravioleta, los oncólogos médicos andaluces consideran que todavía persisten ideas profundamente arraigadas que dificultan una verdadera concienciación. Entre ellas, la asociación cultural entre el bronceado y una apariencia saludable o atractiva.

“Seguimos arrastrando ese sesgo cultural de que estar bronceado es sinónimo de salud o de belleza, cuando científicamente ocurre justo lo contrario”, explica el Dr. Berciano. “El bronceado es una reacción defensiva de la piel frente a una agresión; es decir, traduce daño cutáneo”.

Desde la SAOM también alertan de la falsa sensación de seguridad que genera el uso inadecuado de los fotoprotectores. “Mucha gente piensa que ponerse crema le permite pasar horas y horas al sol sin riesgo, y eso es peligrosísimo”, advierte el especialista. Por ello, recuerdan que ninguna crema solar bloquea completamente la radiación y que el uso de protección debe complementarse siempre con medidas físicas y con la limitación de la exposición solar en las horas de máxima intensidad ultravioleta.

Asimismo, los especialistas recalcan que todas las personas, independientemente de su tono de piel, deben protegerse adecuadamente. Aunque determinados fototipos presentan menor riesgo relativo, el melanoma y otros tumores cutáneos también pueden aparecer en personas con piel más oscura, muchas veces diagnosticándose además en fases más avanzadas.

Vigilar los lunares puede salvar vidas

Uno de los mensajes fundamentales que la SAOM quiere trasladar con motivo de este Día Mundial del Melanoma es la importancia de la detección precoz. Cuando el melanoma se diagnostica en estadios iniciales, las posibilidades de curación son muy elevadas; sin embargo, si el tumor progresa y desarrolla metástasis, el tratamiento se vuelve mucho más complejo.

Para ayudar a identificar lesiones sospechosas, los especialistas recuerdan la conocida regla del ABCDE, una herramienta sencilla que permite reconocer señales de alarma en los lunares: asimetría, bordes irregulares, cambios de color, diámetro superior a seis milímetros y, sobre todo, evolución o modificación progresiva de la lesión.

“El criterio más importante es probablemente la evolución”, explica el Dr. Berciano. “Si un lunar cambia, crece, pica, sangra, se descama o modifica su aspecto habitual, debe ser valorado cuanto antes”.

A esta regla se suma el conocido signo del “patito feo”, que consiste en identificar un lunar claramente distinto al resto. “Todos tenemos un patrón más o menos parecido de lunares. Si aparece uno diferente, el raro de la familia, es el que debe llamar nuestra atención”, apunta.

Desde la SAOM consideran que la difusión de estas señales de alarma entre la población general puede resultar especialmente útil por su sencillez y capacidad para favorecer consultas precoces.

La inmunoterapia cambia el pronóstico del melanoma avanzado

El tratamiento del melanoma ha experimentado en los últimos años una transformación histórica gracias al desarrollo de la inmunoterapia y de las terapias dirigidas contra alteraciones moleculares específicas, como las mutaciones del gen BRAF.

“Cuando yo empecé, un melanoma metastásico tenía un pronóstico muy sombrío porque la quimioterapia apenas funcionaba”, recuerda el Dr. Berciano. “Hoy hemos cambiado completamente las reglas del juego”.

La inmunoterapia permite activar el sistema inmunitario del propio paciente para que reconozca y ataque las células tumorales, mientras que las terapias dirigidas actúan específicamente sobre determinadas alteraciones genéticas del tumor. Gracias a ello, pacientes que hace años apenas tenían opciones terapéuticas pueden actualmente vivir durante largos periodos con buena calidad de vida.

Además, estos tratamientos se utilizan ya no solo en enfermedad metastásica, sino también antes o después de la cirugía en determinados pacientes con alto riesgo de recaída, contribuyendo a mejorar aún más los resultados.


Para más información:
Gabinete de comunicación de la SAOM: Tomás Muriel (605 603 382)