DIEZ AÑOS DESPUÉS DE LA ESTRATEGIA DE LA OMS, LA ELIMINACIÓN DE LAS HEPATITIS VÍRICAS ENTRA EN SU FASE DECISIVA: LLEGAR A QUIENES SIGUEN FUERA DEL SISTEMA SANITARIO


DIEZ AÑOS DESPUÉS DE LA ESTRATEGIA DE LA OMS, LA ELIMINACIÓN DE LAS HEPATITIS VÍRICAS ENTRA EN SU FASE DECISIVA: LLEGAR A QUIENES SIGUEN FUERA DEL SISTEMA SANITARIO
NOTA DE PRENSA

DIEZ AÑOS DESPUÉS DE LA ESTRATEGIA DE LA OMS, LA ELIMINACIÓN DE LAS HEPATITIS VÍRICAS ENTRA EN SU FASE DECISIVA: LLEGAR A QUIENES SIGUEN FUERA DEL SISTEMA SANITARIO

• Expertos de la OMS, el Observatorio Polaris, el ECDC y el Ministerio de Sanidad coinciden en que el reto ya no es desarrollar nuevos tratamientos, sino extender el éxito alcanzado frente a las hepatitis víricas y cerrar las brechas de diagnóstico, acceso y seguimiento


Madrid, 7 de julio de 2026. Diez años después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobara su estrategia para eliminar las hepatitis víricas como problema de salud pública antes de 2030, el desafío ha cambiado. Si durante la última década el gran objetivo fue desarrollar tratamientos altamente eficaces y garantizar el acceso a ellos, el principal reto pasa ahora por identificar a las personas que aún desconocen que viven con una hepatitis vírica, recuperar a quienes abandonaron el seguimiento y reorganizar la atención sanitaria para que ningún paciente quede fuera del sistema.

Ésta ha sido una de las principales conclusiones de la jornada "Closing the Gap. Viral Hepatitis 2030", organizada hoy en el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) por la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), que ha reunido a responsables de la OMS, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), el Ministerio de Sanidad, el Observatorio Polaris y algunos de los principales especialistas nacionales e internacionales para analizar los avances logrados y los retos pendientes para alcanzar la eliminación de las hepatitis B, C y delta antes de 2030.

La inauguración ha contado con la participación de la directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e ITS de la OMS, Dra. Tereza Kasaeva; el director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón; el coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), Dr. Javier García-Samaniego; y una representante de la Asociación Europea de Pacientes Hepáticos (ELPA), Dra. Teresa Casanovas.



España afronta la "última milla" de la eliminación de la hepatitis C
Según los últimos análisis del Observatorio Polaris, que ha presentado su director, el Dr. Homie Razavi, España figura entre los doce países del mundo que avanzan al ritmo necesario para alcanzar los objetivos de eliminación de la hepatitis C fijados por la OMS para 2030. Sin embargo, el propio observatorio advierte de que los países más avanzados afrontan ahora un desafío diferente: encontrar a los pacientes que todavía no han sido diagnosticados o que, pese a conocer su infección, nunca iniciaron tratamiento o se perdieron durante el seguimiento asistencial.

Polaris subraya que, una vez demostrado que la eliminación de la hepatitis C es una estrategia coste-efectiva e incluso generadora de ahorro para los sistemas sanitarios, la prioridad debe centrarse en programas de cribado, recuperación activa de pacientes y simplificación de los circuitos asistenciales. Esa experiencia, además, constituye la base sobre la que construir la respuesta frente a la hepatitis B y la hepatitis delta, que concentran buena parte de los retos pendientes de la próxima década.

El desafío se desplaza ahora hacia la hepatitis B y la hepatitis delta
La jornada ha puesto de manifiesto que el éxito alcanzado frente a la hepatitis C no significa que el objetivo esté cumplido. La hepatitis B continúa afectando a cientos de millones de personas en todo el mundo y sigue siendo una de las principales causas de cirrosis y cáncer hepático. Aunque la vacunación ha reducido de forma muy importante la transmisión del virus, los expertos han recordado que ningún país ha alcanzado todavía los objetivos de diagnóstico y tratamiento establecidos por la OMS para la hepatitis B, lo que obliga a reforzar el cribado, especialmente entre las poblaciones más vulnerables, y a aprovechar las nuevas opciones terapéuticas que comienzan a estar disponibles para la hepatitis delta.

La responsable del programa de hepatitis del ECDC, Dra. Erika Duffell, ha advertido de que la Unión Europea no avanza al ritmo necesario para cumplir los objetivos de eliminación en 2030 y que persisten importantes desigualdades en el acceso al diagnóstico y al tratamiento, especialmente entre personas migrantes, usuarios de drogas, población penitenciaria y otros colectivos en situación de vulnerabilidad.

Por su parte, la epidemióloga del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII, Dra. Asunción Díaz, ha repasado la evolución epidemiológica española, que confirma los importantes avances logrados en hepatitis C y la necesidad de reforzar las estrategias de detección y seguimiento en hepatitis B.

La hepatóloga del Hospital Universitario Vall d'Hebron, Dra. María Buti, ha defendido la necesidad de evolucionar hacia un modelo integrado de atención a las hepatitis B, C y delta, en el que cualquier contacto con el sistema sanitario se convierta en una oportunidad para diagnosticar, tratar y mantener vinculados a los pacientes, evitando pérdidas durante el proceso asistencial.

Integrar la atención para cerrar las brechas
La segunda mesa de la jornada ha trasladado este debate al terreno de la práctica asistencial bajo el título "Cerrar las brechas: abordando la vulnerabilidad y la eliminación de las hepatitis víricas en las grandes ciudades. La experiencia de Madrid y Barcelona". Moderada por el Dr. Javier García-Samaniego, ha reunido a responsables de salud pública y especialistas de Madrid, Cataluña y Andalucía para analizar cómo convertir las recomendaciones internacionales en actuaciones concretas sobre el terreno.

Los participantes han coincidido en que la eliminación de las hepatitis víricas exige reforzar la coordinación entre atención primaria, hospitales, laboratorios, consultas de infecciones de transmisión sexual, centros de adicciones, servicios municipales y organizaciones comunitarias; implantar de forma generalizada herramientas como el diagnóstico reflejo y los circuitos asistenciales simplificados; y desarrollar estrategias específicas para llegar a personas migrantes, población penitenciaria, personas usuarias de drogas y otros colectivos que siguen concentrando una parte importante de la carga de enfermedad.

Las experiencias compartidas durante el encuentro muestran que las grandes ciudades, donde coinciden la mayor concentración de población vulnerable y una amplia red de recursos sanitarios y comunitarios, pueden convertirse en el escenario idóneo para acelerar la eliminación de las hepatitis víricas y extender a la hepatitis B y la hepatitis delta el modelo de éxito desarrollado frente a la hepatitis C.

La jornada ha contado con la colaboración de las compañías Gilead, GSK y Norgine.