Cada día se diagnostican más de 30 cánceres de cabeza y cuello en España, aunque hasta ocho de cada diez podrían prevenirse


Cada día se diagnostican más de 30 cánceres de cabeza y cuello en España, aunque hasta ocho de cada diez podrían prevenirse

NOTA DE PRENSA
27 de julio, Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello



CADA DÍA SE DIAGNOSTICAN MÁS DE 30 CÁNCERES DE CABEZA Y CUELLO EN ESPAÑA, AUNQUE HASTA OCHO DE CADA DIEZ PODRÍAN PREVENIRSE



• La SEORL-CCC alerta, con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, de que estos tumores continúan diagnosticándose tarde pese a que la mayoría están asociados a factores de riesgo evitables

• España superará este año los 11.400 nuevos diagnósticos de los principales tumores de cabeza y cuello, una cifra que seguirá aumentando en las próximas décadas

• El incremento de los tumores de orofaringe relacionados con el virus del papiloma humano (VPH) está modificando el perfil tradicional de los pacientes, cuya media de edad solía estar por encima de los 50 años



Madrid, 27 de julio de 2026.-
En España se diagnostican cada día más de 30 nuevos cánceres de cabeza y cuello. Muchos de ellos podrían haberse evitado y una parte importante podría detectarse antes si la población conociera mejor sus síntomas iniciales. Sin embargo, estos tumores continúan siendo unos de los grandes desconocidos para la sociedad, pese a afectar cada año a miles de personas y comprometer funciones tan esenciales como hablar, respirar, tragar o alimentarse.

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, que se conmemora el próximo 27 de julio, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) hace un llamamiento para aumentar la concienciación sobre una enfermedad que constituye uno de los cánceres con mayor potencial de prevención y cuya supervivencia mejora de forma muy significativa cuando se diagnostica en fases iniciales.

"Los tumores de cabeza y cuello continúan siendo mucho menos conocidos que otros tipos de cáncer, a pesar de su elevada incidencia y del importante impacto que tienen sobre funciones tan esenciales como hablar, respirar, tragar o relacionarse socialmente. Incrementar su visibilidad es fundamental para favorecer la prevención y conseguir diagnósticos cada vez más precoces", explica el Dr. Eduardo Ferrandis, presidente de la Comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC.

Los tumores de cabeza y cuello comprenden los cánceres que afectan a la cavidad oral, la orofaringe, la hipofaringe, la laringe, la nasofaringe, las fosas nasales, los senos paranasales y las glándulas salivares. Aunque la supervivencia ha mejorado de forma notable durante los últimos años gracias a los avances diagnósticos y terapéuticos, siguen siendo enfermedades que pueden condicionar profundamente la calidad de vida de quienes las padecen, al afectar a funciones esenciales para la comunicación, la alimentación, la respiración y la vida social.

Las estimaciones más recientes indican que durante 2026 se diagnosticarán en España más de 11.400 nuevos casos de los principales tumores de cabeza y cuello, entre ellos 8.203 cánceres de cavidad oral y faringe y 3.210 cánceres de laringe. Además, las previsiones apuntan a que esta incidencia continuará aumentando durante las próximas décadas como consecuencia del envejecimiento de la población y del incremento global del cáncer.

Hasta ocho de cada diez casos podrían prevenirse

Uno de los principales mensajes que la SEORL-CCC quiere trasladar con motivo de esta jornada es que el cáncer de cabeza y cuello constituye una de las enfermedades oncológicas con mayor margen de prevención. Los especialistas estiman que entre el 75 % y el 80 % de los casos están relacionados con factores de riesgo modificables, principalmente el consumo de tabaco y alcohol.

Lejos de actuar de forma independiente, ambos factores potencian su efecto cuando se combinan, multiplicando el riesgo de desarrollar estos tumores. Por ello, abandonar el hábito tabáquico, reducir el consumo de alcohol y promover estilos de vida saludables siguen siendo las medidas más eficaces para disminuir su incidencia.

En los últimos años, además, ha cobrado una importancia creciente otro factor de riesgo: el virus del papiloma humano (VPH), especialmente en los tumores de orofaringe. La vacunación frente al VPH representa actualmente una de las herramientas preventivas con mayor potencial para reducir la aparición de este tipo de cáncer en las próximas generaciones.

"Debemos seguir reduciendo el impacto del tabaco y del alcohol, impulsar la vacunación frente al VPH y mejorar el reconocimiento de los síntomas de alarma. La prevención continúa siendo la mejor estrategia para reducir la carga de esta enfermedad", señala el Dr. Ferrandis.

El cáncer de orofaringe asociado al VPH está cambiando el perfil de los pacientes

Aunque la mayoría de los tumores de cabeza y cuello siguen diagnosticándose en personas mayores de 50 años y continúan siendo más frecuentes en hombres, los especialistas observan un cambio progresivo en la epidemiología de algunos de ellos.

En particular, el incremento de los tumores de orofaringe relacionados con el virus del papiloma humano está modificando el perfil clásico del paciente. Cada vez es más frecuente atender a personas relativamente jóvenes que no presentan antecedentes importantes de tabaquismo ni de consumo de alcohol, los factores tradicionalmente asociados a esta enfermedad.

"El cáncer de orofaringe relacionado con el VPH está cambiando el perfil de los pacientes. Estamos viendo cada vez más casos en personas jóvenes, sin los factores de riesgo clásicos, lo que refuerza aún más la importancia de la vacunación y de la sensibilización social sobre este problema", explica el presidente de la Comisión de Oncología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC.

Esta evolución epidemiológica obliga a adaptar las estrategias de prevención y refuerza la necesidad de aumentar el conocimiento de la enfermedad entre la población. A diferencia de otros tumores, los síntomas iniciales suelen ser poco específicos y con frecuencia se atribuyen a procesos benignos, lo que retrasa la consulta médica y el diagnóstico.

La innovación está cambiando el tratamiento de estos tumores

Los últimos años han supuesto un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello. Los avances tecnológicos y el trabajo coordinado de equipos multidisciplinares están permitiendo mejorar los resultados oncológicos y, al mismo tiempo, preservar funciones esenciales que hace apenas unos años se daban por perdidas tras muchos tratamientos.

"Ya no solo hablamos de curar. Hablamos de preservar la voz, la deglución, la respiración y la calidad de vida. Ese es el verdadero cambio que está experimentando la oncología de cabeza y cuello", subraya el Dr. Eduardo Ferrandis.

Entre los avances más relevantes destacan la cirugía robótica transoral (TORS), que permite intervenir determinados tumores de orofaringe mediante técnicas mínimamente invasivas, reduciendo el daño quirúrgico y favoreciendo una recuperación funcional más rápida; la reconstrucción microvascular con colgajos libres, que posibilita restaurar estructuras complejas tras resecciones amplias; y una radioterapia cada vez más precisa y personalizada, capaz de minimizar el daño sobre tejidos sanos implicados en funciones como la voz, la salivación o la deglución.
A estos progresos se suma la irrupción de la inmunoterapia, que ha supuesto un cambio de paradigma en pacientes con enfermedad avanzada y que actualmente comienza a demostrar resultados muy prometedores incluso antes de la cirugía en pacientes seleccionados.

Asimismo, cada vez cobran mayor protagonismo los programas de prehabilitación multimodal, mediante los que el paciente se prepara antes del tratamiento mediante optimización nutricional, ejercicio físico, fisioterapia respiratoria y apoyo psicológico, con el objetivo de reducir complicaciones y acelerar la recuperación.

Otra de las líneas de investigación con mayor proyección es la desescalada terapéutica en determinados tumores de orofaringe asociados al virus del papiloma humano, una estrategia que busca mantener las elevadas tasas de curación reduciendo la intensidad de algunos tratamientos y, con ello, las secuelas funcionales a largo plazo.

El futuro pasa por una medicina cada vez más personalizada

Los especialistas coinciden en que la próxima gran revolución llegará de la mano de la medicina personalizada. La incorporación de biomarcadores moleculares permitirá seleccionar mejor los tratamientos y adaptar su intensidad a las características de cada paciente y de cada tumor, evitando tanto el infratratamiento como la sobreexposición a terapias innecesariamente agresivas.

En paralelo, la SEORL-CCC considera prioritario seguir consolidando las unidades multidisciplinares especializadas en cáncer de cabeza y cuello, integradas por otorrinolaringólogos, cirujanos maxilofaciales, oncólogos médicos, oncólogos radioterápicos, anatomopatólogos, radiólogos, nutricionistas, logopedas, fisioterapeutas, rehabilitadores, especialistas en cuidados de soporte y psicólogos.

"El tratamiento de estos pacientes ya no puede entenderse desde una única especialidad. La coordinación entre todos los profesionales implicados es la que permite ofrecer una atención integral, reducir complicaciones y conseguir que cada vez más personas recuperen su autonomía y su calidad de vida tras superar la enfermedad", afirma el Dr. Ferrandis.

La prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo las mejores herramientas

A pesar de los importantes avances terapéuticos, la SEORL-CCC insiste en que el mayor impacto sobre la supervivencia seguirá llegando de la mano de la prevención y del diagnóstico precoz.

Reducir el consumo de tabaco y alcohol, mantener hábitos de vida saludables, impulsar la vacunación frente al virus del papiloma humano y consultar precozmente ante síntomas de alarma continúan siendo las medidas más eficaces para disminuir la incidencia y mejorar el pronóstico de estos tumores.

"Disponemos de mejores tratamientos que nunca, pero todavía seguimos viendo demasiados pacientes que llegan con enfermedad avanzada. Conseguir que la población conozca estos tumores y consulte antes ante los primeros síntomas puede marcar una enorme diferencia tanto en las posibilidades de curación como en la calidad de vida posterior. Ese debe ser uno de nuestros grandes objetivos como sociedad", concluye el Dr. Eduardo Ferrandis.

Cinco síntomas de alarma que no conviene ignorar

Para finalizar, desde la SEORL-CCC recomienda consultar con un profesional sanitario si cualquiera de estos síntomas persiste durante más de dos o tres semanas sin una causa aparente:

Ronquera o cambios persistentes en la voz. Especialmente cuando duran más de tres semanas y no se relacionan con un catarro u otra infección.

Una llaga en la boca que no cicatriza. Las úlceras o heridas persistentes, especialmente si sangran o aumentan de tamaño, deben ser valoradas por un especialista.

Dificultad o dolor al tragar. La sensación de que los alimentos "se quedan atascados" o el dolor persistente durante la deglución pueden ser un signo de alarma.

Un bulto en el cuello. La aparición de una masa o ganglio aumentado de tamaño que no desaparece con el paso de los días requiere estudio médico.

Dolor persistente de garganta, boca u oído sin causa aparente. Especialmente cuando no mejora con el tratamiento habitual o se acompaña de otros síntomas.

"Estos síntomas no significan necesariamente que exista un cáncer, pero sí justifican una valoración médica precoz. Detectar estos tumores en fases iniciales puede marcar una enorme diferencia tanto en las posibilidades de curación como en la calidad de vida del paciente", recuerda el Dr. Eduardo Ferrandis.


Para más información:
Gabinete de comunicación de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC): Tomás Muriel (605 603 382) / Javier Barrera (619 102 554)